martes, 28 de enero de 2014

"Hasta altas horas por los callejones del Trastevere.."

Me miraba al espejo y pensaba "Ugh, que asco. Ojalá fuera..., aunque bueno, podría ser..., pero lo mejor sería poder ser..." y así siempre. No recordaba ningún momento feliz frente a él; todo eran llantos, súplicas y bla bla bla.
Espero no estar aburriéndote. Bueno continuo, que me voy por las ramas, desde hace poco me gusta una persona. Todas las noche suelo dormirme intentar dormir pensando en ella e imaginando una vida juntos. En aquella vida solíamos dar largos paseos por los callejones del Trastevere hasta altas horas de la madrugada (sí, en mi imaginación vivo en Roma) de la mano de nuestra preciosa hija Corinne. Acababa de cumplir los 4 años, verla feliz me llenaba. Con aquellos ojos azules brillantes como el reflejo del sol en el mar, con aquel cabello cobrizo, ay aquel cabello cobrizo; era tan.. yo, y esas mejillas con esas arruguitas que esbozaban una sonrisa; pero sobre todo lo que más me gustaba de ella era aquella mirada, oh si, esa mirada tan tímida, tan frágil pero a la vez tan penetrante; capaz de parar un tren en movimiento.
Oh, creo que me he desviado del tema central, sí, lo he hecho, Bueno, prosigo contándote. Como decía antes, hacía más bien, relativamente poco que me gustaba esa persona, pero lo increíble es que estoy empezando a creer que se fija en mí, aunque luego; parándome a pensar un poco, ¿quién iba a fijarse en mí?, ¿quién querría tener a su lado a una persona tan frágil... tan yo?


Con cariño,

(Como verás, falta el remitente, pero es que ni yo mismo sé quien soy ahora mismo).